El equipo opera de forma continua integrando sistemas ópticos y mecánicos de alta velocidad. Las ampolletas o viales ingresan mediante un sistema de bandas transportadoras hacia una torreta central giratoria. En esta zona, cada contenedor es sometido a un movimiento de rotación controlada a gran velocidad y se frena abruptamente. Al detenerse el contenedor, el líquido sigue girando; en ese instante, el sistema óptico captura imágenes para rastrear e identificar el movimiento de cualquier partícula en suspensión o anomalía